Hay una tremenda competencia por los corazones y las mentes de la generación actual de estudiantes. Pero podemos presentarnos ante esta generación. Podemos compartir el Evangelio. Los estudiantes universitarios de hoy son los líderes de mañana. Influirán en nuestro mundo durante generaciones. Si los guiamos a Jesús hoy, ¡compartirán a Jesús con el mundo mañana y en los años venideros!